Cuéntanos lo que tu familia recuerda. Una costumbre no es prueba automática, pero una memoria sincera merece investigación respetuosa.
Detalles útiles: pueblos familiares, apellidos, línea materna, costumbres de viernes, comida, duelo, documentos antiguos, objetos ocultos, fragmentos de idioma y si todavía se puede entrevistar a los mayores.